La razón áurea, también conocida como proporción divina, está presente en la naturaleza.
La razón áurea, también conocida como proporción divina, está presente en la naturaleza.
http://www.dgcs.unam.mx/boletin/bdboletin/2011_225.html
• La proporción matemática que establece una relación entre varios segmentos de líneas rectas es empleada por Ana Leonor Rivera, del CFATA de la UNAM, para nuevas aplicaciones
• Estimaciones de sismos y análisis cardiacos pueden realizarse mediante estudios de periodicidad
Escondida en la estructura de un caracol o un helecho, y respetada en esculturas clásicas griegas, pinturas renacentistas, partituras musicales y hasta edificios modernos, la razón áurea es una proporción matemática utilizada desde la antigüedad para dar armonía y perfección a diversas estructuras.
Presente en los rostros simétricos de un tigre o de un ser humano, este número algebraico, caracterizado por establecer una relación entre varios segmentos de líneas rectas, fue descubierto y empleado por artistas como Leonardo da Vinci, quien la incluyó en sus obras y dio a éstas una estética nutrida de rigor y belleza.
En el Centro de Física Aplicada y Tecnología Avanzada (CFATA) de la UNAM, Ana Leonor Rivera López estudia la razón áurea –también conocida como proporción divina– y la periodicidad para intentar predecir, a partir del análisis de ciclos que se repiten, fenómenos tan diversos como una crisis epiléptica o la ocurrencia de una ráfaga solar que afecta las telecomunicaciones en la Tierra.
Matemáticas para la epilepsia
En su laboratorio, ubicado en el campus Juriquilla, Querétaro, la universitaria se dedica al análisis de señales, con el uso de herramientas de la física y las matemáticas.
“Busco patrones en la naturaleza. Uno de los trabajos que hacemos es el análisis de ondas cerebrales para encontrar problemas de epilepsia o trastornos de aprendizaje, basados en razones áureas”, explicó en entrevista.
La idea de esta investigación es hallar modelos que puedan revelar si se repetirá una crisis epiléptica. A partir de una señal, hacemos el análisis para localizar periodicidades y hacer predicciones del evento y así evitarlo, puntualizó.
Ana Leonor Rivera López, del Centro de Física Aplicada y Tecnología Avanzada de la UNAM, campus Juriquilla, Querétaro
Ana Leonor Rivera López, del Centro de Física Aplicada y Tecnología Avanzada de la UNAM, campus Juriquilla, Querétaro
Ciclos del Sol y los sismos
Rivera López también recurre a la razón áurea para estudiar la repetición en intervalos del ciclo solar, útil para saber si ocurrirá una ráfaga que afecte a las telecomunicaciones en la Tierra, así como para indagar la relación entre la actividad del Sol y el clima en el planeta.
Otra aplicación es el estudio de la periodicidad de eventos pasados, como terremotos. Si se sabe cuántos temblores han ocurrido, se puede hacer una estimación del tiempo en que ocurrirá otro sismo, a fin de prepararse. El uso de la física y matemáticas en eventos cíclicos permite a los científicos reducir la incertidumbre de fenómenos naturales, dijo.
La investigadora explicó que sus estudios de ciencia básica buscan aportar análisis precisos a temas de física, biología y medicina. “El ciclo cardiaco humano sigue una razón áurea, y si no la respeta, se presenta una arritmia”, ejemplificó.
Este abordaje podría ayudar a los médicos a detectar de forma temprana una afección del corazón, un órgano vital que se rige, precisamente, por un ritmo regular que se altera en presencia de una enfermedad, concluyó.